sábado, 17 de octubre de 2009

Que me encuentren trabajando

No confirmo ni desmiento la existencia de las musas, pero me da la impresión que muchas veces la musa es sólo morirse de ganas de decir algo...

viernes, 16 de octubre de 2009

He dicho

Sé que lo mio con los clásicos es espinoso, porqué aunque he leído muchos, hay otros (y de muy importantes) que se han cruzado. Como por ejemplo, Guerra y paz, Memorias de Ultratumba o el Quijote. Vergüenza torera debería darme –y me la da- decir que no he podido acabarlos, porqué creo que son libros que todo buen lector con unas ciertas pretensiones debería haber leído. Quizá más adelante.

A pesar de ello, hay un clásico de aquellos con fama de farragosos que puedo decir con orgullo que estoy leyendo y que me ha cautivado completamente: Montaigne y sus Ensayos. Es la pera. Estoy segura que hay muchos académicos que creen que Montaigne es bueno por la manera como conoce la vida de los antiguos, por los ejemplos sacados del mundo clásico que domina como si fuesen una baraja de cartas. Pero eso es la vestidura externa de sus textos, podríamos decir. No digo que no sea valioso, lo es y mucho, pero no es eso por lo que me atrae. A Montaigne le encuentro bueno (muy bueno) e interesante (muy interesante) porqué es un hombre que conoce a los demás hombres. Conoce a la gente y se conoce a sí mismo. Ha observado y conoce a la gente de su alrededor, se ha observado y se conoce a sí mismo. Lo que me tiene cautivada son las verdades que dice sobre las personas, sobre el género humano. (A pesar que ya sé que yo misma dije que no sabía en qué consistía la regla de una mujer; pero esto es anecdótico.) Suelta verdades que son tan verdaderas ahora como lo eran cuando las escribía. Continuamos siendo el mismo animal medio libre medio sometido digno de ser observado que éramos en su tiempo. Este hombre es un genio. He dicho.

Otro clásico que me gusta muchísimo es el Decamerón, del que ya me he tragado un tercio y continuo. ¿Qué decir de este libro que hace años que los lectores más enterados disfrutan con placer? Es picante, es travieso, es satírico. La mayoría de cuentos te dejan con una sonrisa de picardía en los labios. Una auténtica delicia para la mente y los sentidos. Su autor es un genio. He dicho.

Y Villon. Dije que su traductor se equivocaba pensándose que podría ser amigo de un tipo que era un delincuente, a ver si un profesor universitario se haría amigo de muchos delincuentes, en la actualidad. Rectifico. Después de leerlo un poco, yo también querría ser amiga de Villon: amiga y muchas otras cosas. Ah, el amor... Este no te deja con una sonrisa de picardía, ¡de este acabas la lectura con ganas de darle un beso! Este tipo sí que es un genio, una estrella que ilumina la verdad con la fuerza de una supernova. He dicho.

martes, 13 de octubre de 2009

Los caminos de la frustración

Ayer caminé un largo rato. Salí de casa porqué, sabiendo que a pesar que fuese día de fiesta los comercios abrían, creí que estaría abierta una librería donde hacen descuento. Pero estaba cerrada. Por la hora que era (pleno mediodía) las demás librerías también estaban cerradas, y no sé si abrieron en día de fiesta o no. Pero no podía entretenerme esperando a que abriesen, y que luego resultase que no abrían.

Caminar por las calles sin poder entrar en ninguna librería a comprarme un libro es algo que me frustra. Con el tiempo, parece que he llegado a un punto en el que salir de casa no me vale la pena si no me compro un libro. Una psicóloga me dijo que tenía necesidad de recompensarme por el esfuerzo que me suponía enfrentarme a las personas. Sea lo que sea, debía haber previsto la sensación de impotencia. Sentir frustración cuando necesitas hacer algo y no está a tu alcance conseguirlo es muy desagradable. Dice que las personas adictas tenemos poca tolerancia a la frustración. Quiero aprender, de verdad que quiero aprender. Quiero aprender a ser mayor y a poder soportar el sentirme frustrada un largo rato cuando hace tiempo que no me compro ningún libro. Si no fuera una sensación tan desagradable ya hace tiempo que habría aprendido a soportarla. Dice que las adicciones las hace el aislamiento, pero la verdad es que dudo que unas relaciones interpersonales satisfactorias me impidiesen continuar deseando comprarme libros. De hecho, poseer y leer libros son mis relaciones interpersonales satisfactorias; los libros son mi vida social. Paso tan buenos ratos leyendo, estoy tan tranquila, me siento tan poco agredida por el medio cuando leo, que me es inconcebible pensar que podría substituir los libros por personas, y así diluir la sensación de frustración cuando no consigo comprarme un nuevo libro, otro. (Libros que leo a un ritmo mucho más lento del que los compro, todo hay que decirlo.) Mientras leo y disfruto leyendo, se me abre el apetito de poseer nuevos libros y poder leerlos y así continuar pasando buenos ratos. En cambio sé que intentar tener nuevos amigos de carne y hueso sólo me traería nuevas desilusiones. Es completamente cierto aquello que dicen: quien tiene un libro tiene un amigo. Y un amigo de más calidad que según quien.

Algo que ahora me preocupa es todo eso del libro electrónico. Me temo que obligue a cerrar librerías y que los libros de papel dejen de tener un precio suficientemente razonable a mi alcance. Sé que continuaran existiendo, pero si nadie los compra serán tan caros que coleccionarlos como yo he hecho hasta ahora se hará insostenible. Eso sí que me preocupa realmente. Además, ¿dejaran de estar bien de precio antes de que haya podido comprarme todos los que quiero comprarme, los que necesito tener? Entonces ¡no tendría más remedio que curarme! O continuar frustrada por siempre jamás. ¡Horror y terror!

lunes, 12 de octubre de 2009

Entusiasmo en estado salvaje

A mí me gusta mucho lo que escribo, pero a la gente también les gusta el olor de sus propios pedos... (esta frase no es mía, la he sacado de alguna parte, no sé de donde, pero la cuelo como mía porqué la subscribo completamente). Es evidente que para que a alguien no le gustase algo a lo cual dedica tiempo y esfuerzo y además lo pasa bien haciéndolo, debería tener algún problema... No sólo me gusta mi blog, sino que estoy muy orgullosa de él. Pero claro, yo creo que jamás debe olvidarse que no todo el mundo puede estar de acuerdo con nuestro entusiasmo, y que si los pedos huelen bien para la persona que se los tira, para los demás son bastante desagradables... No digo que un post sea como un pedo, sólo digo que se debe ser consciente que no todo el mundo se entusiasmará con nuestros posts como nosotros mismos nos entusiasmamos con ellos. Eso ni los autores consagrados o superventas que escriben libros de verdad deberían olvidarlo, porque a veces lees entrevistas y hay muestras de cada ego suelo... Ahora, a mí me es fácil ser modesta (no tengo más remedio, además) porqué no tengo ninguna “carrera literaria” de alto voltaje que me dé cuerda en este sentido, pero, claro, ya veríamos, si la tuviera, si no me subirían los humos... (Humos que según algunas personas ya tengo lo suficientemente altos; personas que confunden mi timidez y retraimiento naturales con un orgullo sin domesticar.) En fin, supongo que todo es relativo, y que no se puede pedir a todo el mundo que conozca a las personas y sus heridas.

viernes, 9 de octubre de 2009

Arma cargada

Algo que me sorprende del blog Hierba de palabras es que el post más visitado (y con mucha diferencia) sea Els quadres de la fam (Los quadros del hambre) (en catalán). (Aunque La solitud és una serpLa soledad es una serpiente- tiene mucho éxito también.) Me pregunto que tiene este cuento, que no creo que literariamente sea nada del otro jueves... Y me viene a la cabeza que en el primer Blog de una lectora, el post más visitado con mucha diferencia es el post Comparando, que compara Orgullo y prejuicio y Norte y sur, -mi post más visitado de todos los tiempos-, precisamente porqué este post interesó mucho a todos los grupos de discusión de Jane Austen, y fue visitado en masa durante mucho tiempo por esta gente, que se lo decían los unos a los otros. Y se me ocurre que el post Els quadres de la fam habla de anorexia y que en internet abundan las bandadas de anoréxicas anhelantes de compartir todo tipo de trucos absurdos, y me recorre un escalofrío... Algo que me tranquiliza un poco es que yo jamás he sido anoréxica (aunque tuve una época en la que no podía tragar en la que adelgacé 15 kilos) y supongo que nada de lo que yo explico en el cuento puede convencer por su autenticidad (sobretodo a la hora de imitarlo) a alguien que realmente sufra esta enfermedad, sino es que es realmente muy burro, claro... pero... no las tengo todas, francamente. Aunque espero que el mensaje positivo del cuento llegue a quien tenga que llegar, no descartaría que se estuviera usando en sentido contrario... Pero aunque efectivamente fuera así... ¿debería plantarme algo? Es mi cuento, no quiero borrarlo, aunque parezca que lo haya cargado el diablo; es más, si “cuela” como auténtico para una anoréxica de verdad, a pesar de todo, estoy muy orgullosa de él (aunque estaría mucho más si les sirviera de ayuda para curarse). Ahora, si lo usan para... ¿hasta qué punto soy responsable de la manera como la gente lea lo que yo he escrito?

miércoles, 7 de octubre de 2009

A robar que son dos días...

En un libro de los que tengo por casa leí una frase de Flaubert que ahora mismo no encuentro que venía a decir algo así como que debería educarse a la gente de clase alta para que fueran capaces de gobernar justamente. Que el problema realmente es que los que dirigen tienen muy poca cultura. Y quien dice poca cultura dice mucho afán de lucro. Pero supongo que en un país donde el más pintado sale a hacer horas en negro y defrauda a la seguridad social, no tenemos ningún derecho a quejarnos que nuestros dirigentes pongan la mano en la caja. ¿De verdad no se les podría enseñar a los políticos que no deben robar? Eso sólo se les podría enseñar si el pueblo no robase. Pero si el pueblo ve que los políticos roban, ¿cómo puedes pedirle que no robe? Eso es el pez que se muerde la cola. ¿Quién debe empezar a dar ejemplo? ¿Quién debe empezar a hacer las cosas bien? Los políticos no lo harán, porqué son un reflejo de la corrupción del pueblo. El pueblo no lo hará, porqué si ve que los políticos roban sería de burros quedarse atrás... ¿Por qué no hacemos un concursillo a ver quien roba más? Podríamos dar medallas... Bien condecorados por cada gesta económica, saldríamos a la calle profundamente orgullosos, y podríamos competir a ver quien tiene más...: “¡Yo robé un cepillo de dientes en el super!”: una aguja bañada; “¡Yo cobro las horas extras en negro!”: una medalla; “¡Yo ayudé a recalificar unos terrenos...!”: triple medalla; “¡yo desvié unos fondos...!”: la cruz de sant jordi; “¡yo cobro subveciones europeas por mis campos yermos!”: ¡el tostón de oro! Al final, la única cosa que estará mal vista será robar poco. Robemos, robemos, ¡qué el mundo se acaba!

viernes, 2 de octubre de 2009

El vicio de la verdad

En mi relación con algunas personas me he dado cuenta que me ha interesado mucho más saber con certeza la verdad que me escondían (y que en el fondo era lo que hacia posible nuestra relación) que no continuar con la amistad. Es un vicio, pero escojo la verdad a la amistad. Y muchas veces, como en un recipiente con agua y aceite, en la gente no se mezclan ambas cosas... Es por eso, supongo, que no tengo demasiados amigos...

jueves, 1 de octubre de 2009

Alma tornasol oscuro

Cuando se leyó por primera vez todo mi blog, mi librero me dijo que se trataba de un retrato muy fiel de mi forma de ser, o como mínimo, de tal y como él me conoce. La verdad es que todavía me sorprende, porqué creo que en el blog: 1ª- parezco más buena persona de lo que soy en realidad (escribir sobre el propio lado oscuro es mucho más difícil de lo que parece, como mínimo para mí); 2ª- parece que haya leído más de lo que en realidad he leído (eso pasa, no porqué yo haya leído mucho, sino porque la gente acostumbra a haber leído muy poco) y 3ª- parezco más sana de lo que soy en realidad (y eso mi psiquiatra, familia, algunas amigas y sobretodo vecinos entre los que tengo fama de loca lo saben muy bien). Para un lector superficial, parece que por saber expresar lo que me pasa sea menos grave que me pase...

Es decir, que sin decir ninguna mentira ni pretender engañar, casi sin querer, de alguna forma en el blog doy gato por liebre. Pero es un gato muy interesante, como mínimo para mí. Y, como mínimo, este gato es mucho más interesante de lo que sería la miserable “liebre”, que serían una miserias que no sé si me apetece explicar, por ahora, aunque hace tiempo que les tomo la medida (no sé si para hacerles un ataúd). Es decir, que sí, que el blog me refleja tal y como soy, sobretodo refleja la imagen que puedo controlar dar a los demás en la vida real, pero también deja muchas cosas fuera, deja fuera una especie de nebulosa inarticulada y inarticulable que constituye mi yo profundo, materia del pensamiento a la que no se llega a través del lenguaje, y que creo que todos tenemos, que creo que si consiguiera expresar verbalmente, entonces sí que estaría haciendo algo valioso. También deja fuera los momentos malos de mi enfermedad, que no sé si sería lo mismo. (Parece una contradicción que diga que la “liebre” que debería expresar es una miseria y por otra parte diga que aquello inexpresable sería lo valioso. La “liebre” sería la parte oscura, aquello inexpresable la parte profunda, que no ha de ser necesariamente oscura ni ambas partes han de ser necesariamente lo mismo.)

Creo que una persona que no me conozca se puede hacer una imagen muy acertada de mí sólo por el blog, pero yo no soy sólo lo que digo en el blog... aunque la gente lo olvide...


miércoles, 30 de septiembre de 2009

Vender botecitos de aire limpio

Los problemas ecológicos son los problemas económicos de la Tierra. La ecología es la economía de la Tierra.”

Aire enlatado
Más allá de la literatura
Heinrich Böll

sábado, 26 de septiembre de 2009

No, si cuando nos ponemos a ello...

El otro día dije que faltaba un gran personaje masculino conocido creado por una mujer... bueno, hay uno, pero aceptarlo depende mucho de si se está dispuesto a aceptar “barco” como animal acuático... ¿Un personaje masculino universal creado por una mujer? El monstruo de Frankenstein. ¿Se acepta o no se acepta?